miércoles, 3 de junio de 2015

DINO NOVELLO DÍA DEL INMIGRANTE ITALIANO

                                      DINO NOVELLO DÍA DEL INMIGRANTE ITALIANO

Día del Inmigrante Italiano

                                                           Día del Inmigrante Italiano

Fiesta de la República Italiana



La Fiesta de la República (en italiano, Festa della Repubblica), es el día de fiesta nacional que se celebra el 2 de junio en Italia, y conmemora el referéndum constitucional de 1946, cuando (por sufragio universal) los ciudadanos italianos fueron llamados a decidir qué forma de gobierno (monarquía o república) querían para su país tras la Segunda Guerra Mundial y la caída del Fascismo.




Historia

Tras 85 años de monarquía, con 12.717.923 votos a favor y 10.719.284 votos en contra, Italia se convirtió en República, y los reyes de la casa de Saboya fueron desposeídos del poder y exiliados. Ésta es una de las fiestas públicas más importantes de Italia que, al igual que el 14 de julio en Francia y el 4 de julio en los Estados Unidos, celebra el nacimiento de la nación. El acto más importante de la celebración es un gran desfile militar en Roma.

Luego de algunas décadas suspendida como tal, en el año 2000, volvió a proclamarse feriado. Actualmente, es la principal fiesta civil italiana. En esta fecha, se recuerda el referéndum institucional del 2 y 3 de junio de 1946, dónde por primera vez en elecciones universales, el pueblo italiano tuvo que optar por la monarquía, forma de gobierno de Italia entre la unificación y el período fascista, y una república.



La fiesta de la República, a diferencia del 1° de mayo (Día de los trabajadores) o el 25 de abril (Fiesta de la Liberación), es la única fiesta nacional de Italia, debido a que en esta fecha se celebra el nacimiento de la república.


FUENTE: ( http://es.wikipedia.org)

Día del Inmigrante



El Día del inmigrante en la Argentina, se celebra el 4 de septiembre de cada año desde que se lo estableció mediante el Decreto Nº 21.430 del año 1949, siendo presidente Juan Domingo Perón. Se eligió esa fecha para recordar la llegada de los inmigrantes al país en recuerdo de la disposición dictada por el Primer Triunvirato en esa fecha de 1812, que ofreciera “su inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a sus familias que deseen fijar su domicilio en el territorio”.




El 4 de septiembre de 1812 el primer decreto del Primer Triunvirato sobre fomento de inmigración estipulaba que el gobierno argentino ofrecía su inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a su familia que quieran fijar su domicilio en el territorio del Estado, asegurándoles el pleno goce de los derechos del hombre en sociedad con tal de que no perturben la tranquilidad pública y respeten las leyes del país. Se creó una comisión de inmigración que constituyó la primera entidad establecida para fomentar la inmigración y colonización del territorio. Las guerras por la independencia impidieron su funcionamiento, aunque fue reactivada años más tarde, cuando Bernardino Rivadavia fuera ministro del gobierno de Buenos Aires, en 1824. Fue disuelta el 20 de agosto de 1830 por orden de Juan Manuel de Rosas.

El preámbulo de la Constitución de la Nación Argentina hace referencia, desde 1853, a "todos los habitantes del mundo que quieran habitar el suelo argentino" y en su artículo 25 reafirmaba el fomento a la inmigración: "El gobierno federal fomentará la inmigración europea y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias e introducir y enseñar las ciencias y las artes".1 El decreto de 1949 expresa que el documento del Triunvirato “fue, en verdad, el punto de partida de una ininterrumpida serie de actos de gobierno; que a través de leyes, decretos y reglamentaciones estimuló, protegió y encauzó la inmigración” y destaca “...la conveniencia de que se rinda un permanente y público homenaje al inmigrante de todas las épocas, que sumó sus esperanzas a la de los argentinos, que regó la tierra con su sudor honrado, que ennobleció las artes, mejoró las industrias.


FUENTE: ( http://es.wikipedia.org)

¿Por qué el 3 de junio se celebra el Día del Inmigrante Italiano en Argentina?



El 3 de junio se celebra, en Argentina, el Día del Inmigrante Italiano en homenaje al nacimiento del Gral. Manuel Belgrano – nacido el 3 de junio de 1770 en Buenos Aires – quien era hijo de un inmigrante italiano, Domingo Belgrano y Peri, y de una argentina, María Josefa González Casero. Un homenaje apropiado para conmemorar la inmigración italiana que dio origen a uno de los Padres de la Patria, el Gral. Manuel Belgrano.


Como merecido reconocimiento a los miles de inmigrantes italianos que residen en la República Argentina, el gobierno argentino estableció el 20 de septiembre de 1995 – mediante la sanción de la ley 24.561 – que el 3 de junio de cada año se celebre el Día del Inmigrante Italiano. En ningún lado la migración italiana marcó culturalmente y a fuego a una Nación como en Argentina. El lenguaje, las costumbres, las comidas, la música, las danzas, llevan sus entrañables huellas. La celebración de este día es un merecido homenaje a los miles de italianos que durante dos siglos dejaron su patria natal para venir a estas tierras a forjar un futuro, formar sus familias y contribuir al crecimiento de Argentina.


FUENTE: ( http://microrespuestas.com)

Sociedad Italiana de Tres Arroyos


3 de junio DIA DEL INMIGRANTE ITALIANO

Mediante Ley Nacional Nº 24561, se estableció el día 3 de Junio, (fecha del natalicio del Dr. Manuel Belgrano), como día del Inmigrante Italiano, en homenaje al gran prócer nacional de origen italiano, ya que su padre, don Doménico Belgrano había nacido en Oneglia (Génova)





Monumento al General Belgrano, en la "Piazza Niccoló Tommaseo" en el centro de Génova
A partir de la sanción de la Constitución Argentina en 1853, el pueblo italiano sintió que las puertas de este país estaban abiertas de par en par a sus sueños y aspiraciones. Prepararon sus valijas y con el alma aventurera y sin miedo a lo desconocido, como la mayoría de los pueblos latinos, gano espació a la mar y se convirtió en la comunidad más numerosa de inmigrantes en nuestro país... por lejos.

Así, arribaron a estas tierras comerciantes, industriales, técnicos, operarios y hasta algunos artistas, pero la mayoría de los recién llegados fueron agricultores que trajeron la cultura del duro trabajo campesino.

Su presencia colmó los infinitos campos argentinos y se convirtieron en los pilares fundamentales del progreso del país, sobre todo en la primera mitad del siglo XX.

Su primer destino fue Capital Federal y el -por entonces en formación- gran Buenos Aires. La Boca del Riachuelo, se convirtió en un símbolo de esa nacionalidad a tal punto que, en una oportunidad propusieron crear una república independiente en ese sector de la capital argentina.

Las cartas de los inmigrantes testimoniaron las pasiones, los ruegos, las luchas cotidianas y los dramas encontrados y vividos lejos de casa. El dolor mas frecuente que debían afrontar era la imposibilidad de comunicación con sus familias y la nostalgia, que les daba duro y sin tregua.



Inauguracion de un Busto del Gral Manuel Belgrano en Imperia



El inmigrante aprendía a convivir con los sentimientos de la melancolía y la nostalgia. Se quedaba en el país huésped solo por necesidad de tipo económico, pensando continuamente en el regreso a su patria, el reencuentro con su familia, sus costumbres, los sabores y olores de su tierra que tanto amaba.

La certeza del regreso aligeraba la pena de la distancia, el recuerdo de todo lo ligado a sus orígenes, permitía encontrar un poco de serenidad. El trabajo era visto como algo externo a su vida y a su decisión, no se esperaba de él alguna realización personal o gratificación, solo era algo temporáneo, como la lontananza dall´Italia.

La inmigración era la única forma que tenían estos hombres para mejorar sus condiciones de vida. La decisión raramente era fruto de una libre elección, sabía que el precio que debían pagar sería muy caro, pero afrontaron las dificultades con coraje...y con la esperanza de regresar a la patria

Pero con el pasar de los años, se determinaron algunos cambios: el inmigrante comenzó a adaptarse al nuevo ambiente social, aprendió a convivir con los diversos usos y costumbres, asimiló la lengua y ya no vivía más su condición de inmigrante en forma negativa, al contrario, se empeñaba en consolidar su integración para mejorar también su condición

Las motivaciones que llevaron a los italianos a emigrar pueden ser esquematizadas así: 1. Falta de trabajo; 2. Mejorar sus propias condiciones económica y de vida; 3. Ofrecer un futuro mejor a sus hijos

Las dificultades encontradas: lingüísticas, de integración social y problemas para encontrar trabajo

Al inmigrante no le faltaba una red social, pero las personas que frecuentaba eran por lo general italianos y provenían muchas veces de su mismo pueblo. Si esto ayudaba a soportar la nostalgia de su patria, por el otro lado, determinaba la formación de círculos cerrados.

Muy frecuentemente, el inmigrante sufría una pérdida de identidad, ya que se encontraba frente a un claro dilema: conservar en forma escrupulosa las costumbres de su país, o acostumbrarse a las nuevas, sacrificando su propia identidad cultural

Los sentimientos con los que llegaba a los nuevos países, eran contrastantes, por un lado estaban las ganas de afincarse y hacer fortuna, para paliar la pobreza sufrida en Italia, por el otro lado, estaba la nostalgia por todo lo que pertenecía a su patria. El trabajo y los sacrificios hechos, con la distancia cubrían de una pátina rosa que hacía parecer su vida en Italia menos dura de lo que en realidad fue. Muchas veces, los inmigrantes se quedaban el tiempo necesario para ganar un poco de dinero, de manera que pudiesen arreglar la casa de sus padres y vivir decorosamente

Esta elección, generalmente, no coronaba los esfuerzos del inmigrante, que extranjero en el país de emigración, se encontraba también extranjero en su Patria, ya que la permanencia all´estero lo habían transformado sutilmente, sin que se diese cuenta.

Por el contrario, quien eligió establecerse definitivamente en el país elegido, quedaba atado, no tanto a su país de origen, sino al recuerdo que tenía de él. Un recuerdo cuyos contornos fue esfumando la nostalgia y la sensación de abandono, que se volvía con el pasar de los años, en algo cada vez más lindo.

“Cuando pisé tierra, me di vuelta a mirar una vez más al Galileo, y el corazón se aceleró al decirle adiós, como si fuese un rincón flotante de mi país que me había llevado hasta allá. Ya no era más que un trazo negro en el horizonte del río desmesurado…pero se veía todavía la bandera, que flameaba bajo el primer rayo de sol americano, como un último saludo de Italia…que encomendaba a la nueva tierra, sus hijos errantes.” (Fragmento de Edmundo De Amicis, de su libro “Sull´oceano”, que cuenta su viaje en la nave Galileo, desde Génova a Montevideo)

Nuestro homenaje a los millones de italianos que durante dos siglos dejaron su patria natal para venir a estas tierras a forjarse un futuro, formaron sus familias y contribuyeron al crecimiento de Argentina. Hoy sus descendientes debemos sentirnos orgullosos de ellos y no olvidar nunca nuestras raíces. Ese va a ser el mejor homenaje.




SOCIEDAD ITALIANA de TRES ARROYOS
, espacio abierto a la colectividad italiana
en particular y a toda la comunidad tresarroyense en general, destinado a difundir la historia y el quehacer de la institución.
Encontrarás múltiples propuestas y anuncios.Envíanos tus inquietudes, consultas, comentarios y sugerencias al mail: socitaliana3@ciudad.com.ar
Esperamos tu participación, no dudes en comunicarte al TE.02983-425.188 o acercarte a nuestra Secretaria,
Avda Moreno Nº 137, en el horario de 08 a 12 y de 15 a 19 hs de lun a vier.

FUENTE: (http://sociedaditalianadetresarroyos.blogspot.com.ar)

Se celebra hoy en Argentina el Día del Inmigrante Italiano

A través de la Ley N° 24561, se estableció el 3 de junio como el Día del Inmigrante Italiano, en reconocimiento a aquellos que con valor, trabajo y sacrificio, trabajaron por la grandeza de la Argentina.
Se eligió esta fecha por ser el día del nacimiento de Manuel Belgrano, como un homenaje a los italianos que han enriquecido el patrimonio espiritual y material de la Patria Argentina.

Entre aquellas familias de inmigrantes, la historia destaca a la conformada por Don Domingo Belgrano Pérez, un genovés llegado a Buenos Aires previo paso por España y Doña María Josefa González, hogar en el cual nació el 3 de junio de 1770 Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, creador de la Bandera Nacional.

“Cuando pisé tierra, me di vuelta a mirar una vez más al Galileo, y el corazón se aceleró al decirle adiós, como si fuese un rincón flotante de mi país que me había llevado hasta allá. Ya no era más que un trazo negro en el horizonte del río desmesurado…pero se veía todavía la bandera, que flameaba bajo el primer rayo de sol americano, como un último saludo de Italia…que encomendaba a la nueva tierra, sus hijos errantes”. (Fragmento de Edmundo De Amicis, de su libro “Sull´oceano”, que cuenta su viaje en la nave Galileo, de Génova a Montevideo).


FUENTE:(http://noticias.iruya.com)