martes, 3 de mayo de 2016

Receta de la pasta al horno pugliese


El ladronzuelo con superpoderes que arrasa en Italia



La historia de Enzo Ceccoti (interpretado por Claudio Santamaria), un delincuente de los suburbios romanos que adquiere superpoderes al caer en el río Tíber, está arrasando en Italia. Lo chiamavano Jeeg Robot (Le llamaban Jeeg Robot), inspirada en el personaje del dibujante manga japonés Go Nagai, fue, el pasado 18 de abril, la gran ganadora de los premios Donatello (los Goya italianos), con siete galardones —mejores director novel (Gabriele Mainetti), mejor productor (también Mainetti), actor protagonista (Claudio Santamaria), actriz protagonista (Ilenia Pastorelli), actriz secundaria (Antonia Truppo), actor secundario (Luca Marinelli) y montaje—, obtenidos de sus 16 candidaturas.

El camino hasta alcanzarlos y llegar a más de 120 salas de cine no ha sido fácil. Detrás del éxito está la perseverancia de su director, Gabriele Mainetti (Roma, 1976), que ha visto su trabajo reconocido después de seis años de esfuerzo. Encontró muchas puertas cerradas: desde la falta de financiación hasta los repetidos "no, no lo veo, no creo que tenga éxito, me parece una chorrada" de las productoras, que lo llevaron a decidirse por ser él mismo el productor. Mainetti comenzó en 2010 a presentar su proyecto a distintas productoras, pero todas lo rechazaban pensando que "una historia de un hombre con superpoderes no triunfaría en Italia". Aunque "nadie quería arriesgarse", el director no se resignó, convencido de que "la película era especial".

"Me dije a mí mismo: '¿Sabes? Has hecho varias veces de productor de cortometrajes. Aunque sea muy distinto, puedes serlo también de una película", recuerda. No fue fácil, porque tuvo que enfrentarse a algo que no había hecho anteriormente y obtener los 1,7 millones de euros de presupuesto. "Me costó mucho tiempo, era mi primera experiencia". Con la película ya preparada, las dificultades continuaron con las distribuidoras, con las que tuvo que luchar en "un proceso de convicción muy, muy lento". Después de la presentación en el Festival de Cine de Roma y del movimiento de las redes sociales, cada vez más salas de cine decidieron exhibir la película. Las 16 nominaciones a los Donatello dispararon la distribución del filme, estrenado el pasado 25 de febrero, en más de 100 cines.

La acogida ha sido una sorpresa, pero Mainetti sabía que "había muchos italianos a los que les gusta ir a ver películas de superhéroes. ¿Por qué no responder con uno italiano?", se planteó. El director tiene claro que el éxito se debe a la historia. El género no tenía un gran recorrido en el país y, por eso, había que representarlo de un modo diferente. Creyó que la clave sería "entrar en este mundo de superpoderes del modo más real posible". Lo hizo con un protagonista, Enzo, transformado en Jeeg Robot, que es "distinto del típico hombre con superpoderes estadounidense". El italiano es muy diferente y "solo quiere utilizar los superpoderes para sí mismo. Normalmente, quienes tienen grandes poderes tienen también grandes responsabilidades. Pero en este caso no, a él no le importa nada. Solo piensa en su beneficio personal". Se caracteriza además por aspectos "muy humanos y sucios" —que incluyen la criminalidad y la pornografía— y tiene como contrapunto a un personaje femenino "muy bello" pero con un pasado lleno de dolor.

La película también trata temas como la fama y el reconocimiento en las redes sociales. Asimismo, parece haber conectado con el clima de desesperación social y política que planea sobre Italia y sobre Roma en concreto, ciudad en la que se localiza la historia. De hecho, el protagonista ha sido interpretado como un símbolo de las luchas sociales porque se da cuenta, de repente, de que tiene un poder para cambiar el mundo.

Mainetti vive un momento "maravilloso" y sigue trabajando duro, presentando la película en festivales internacionales y combinándolo a la vez con otras cuatro ideas que tiene en mente. También espera que la historia de Jeeg Robot llegue pronto a España. "Creo que es una película que podría gustar mucho. Los filmes hay que hacerlos para que la gente los vea, no solo para uno mismo. Hay que encontrar el equilibrio y yo creo, humildemente, que en este caso lo he encontrado".



FUENTE: (http://cultura.elpais.com/)

Italia acoge a través de una comunidad católica a 101 refugiados desde Líbano



Ya están en Roma los 101 refugiados que partieron de madrugada desde Beirut a través de un corredor humanitario. Son 37 familias sirias y una iraquí en las que hay mayoría de mujeres y 44 menores de edad. Su llegada se produce por un proyecto denominado corredores humanitarios de la asociación católica Comunidad de San Egidio, en colaboración con las autoridades italianas, que busca que los refugiados lleguen a Italia de forma legal, sin pasar por las mafias de traficantes de personas ni arriesgar sus vidas cruzando el mar.



En total, la iniciativa llevará al país a alrededor de mil refugiados en dos años de forma segura y legal. No solo de Líbano, desde donde está previsto que lleguen unos 600, sino también desde Marruecos (150) y Etiopía (250).




Por ahora, son ya casi 200 los llegados a Roma, pues los más de cien refugiados llegados este martes por la mañana al aeropuerto de Fiumicino se suman a los 93 que llegaron a finales de febrero. Entre ellos, hay víctimas de persecuciones, de torturas y violencia, además de familias con niños, mujeres solas, ancianos, enfermos y personas discapacitadas.




Entre los llegados está Mariam, una mujer de 71 años, cristiana asiria, que se quedó sola en la región siria de Hasaka después de que todos sus familiares huyeran para evitar ser asesinados o secuestrados, según la información facilitada por San Egidio sobre ella y otros acogidos. También A Badee'ah, una mujer de 53 años que huyó de Homs junto con otras siete familias hasta llegar al campo de Tel Abass. Era conocida como la "mamá" porque fue quien convenció a sus familiares y amigos a no arriesgar sus vidas cruzando el Mediterráneo. Entre los llegados a Roma también hay niños, como Aboudi, de 4 años, que ya ha aprendido sus primeras palabras de italiano. Otros menores necesitan tratamiento médico, como Layth, con espina bífida, o Raghad, con talasemia.




Las autoridades italianas de los ministerios de Interior y Asuntos Exteriores se encargan de tramitar la documentación de los refugiados. Es la Comunidad de San Egidio, la misma que se encargó de acoger a los doce refugiados que trajo el Papa Francisco de la isla griega Lesbos, la responsable del alojamiento, la educación y la integración de los refugiados.




Por eso mismo, la Comunidad de San Egidio, que también es activa en España, insiste en que los corredores humanitarios son un importante ejemplo de acogida e integración para toda Europa y anima a otros países de la Unión, entre ellos España, a permitir abrir nuevos trayectos.


FUENTE: (http://elpais.com/)